RISE!

Por tercera vez una banda uruguaya se presentó en el Wacken Open Air, el festival de metal más importante a nivel mundial, y al igual que en 2013 y 2015, RISE! volvió a estar presente en el 2017 cubriendo todo el evento y acompañando a la banda local, en este caso Soulless Faith, a lo largo de cinco días inolvidables en la “tierra sagrada”, tal como definen los organizadores del festival al predio donde se realiza el mismo año tras año en el pequeño pueblo de Wacken, ubicado al norte de Alemania.
La travesía comenzó en las ciudades de Frankfurt y Hamburgo para finalmente arribar a Wacken el día anterior al comienzo del festival, donde el público acampa y se relaja preparándose para una experiencia única con más de 150 bandas tocando en vivo en distintos escenarios, montones de actividades para realizar e innumerables puestos de comida y merchandising con material para todos los gustos. Es que como ya lo hemos dicho en otras oportunidades, el Wacken Open Air es más que solo ver bandas en vivo; es una fiesta en sí y una aventura inolvidable que queda grabada en la memoria por siempre, y precisamente esa es una de las razones por las cuales las entradas se agotan a las pocas horas de ponerse a la venta.

 

Miércoles 2 de Agosto de 2017

Como ya es costumbre en el Wacken, la mayor parte del primer día está dedicada al concurso Wacken Metal Battle donde las bandas ganadoras del concurso local en sus respectivos países tienen la oportunidad de presentarse en vivo ante una audiencia distinta y generalmente mayor a la que están acostumbrados. Es en este contexto que Soulless Faith, quienes se consagraron ganadores del concurso Wacken Metal Battle Uruguay el pasado mes de Mayo, realizaron su presentación a las 17:15 hs. (hora alemana) en el Headbangers Stage ubicado dentro de la carpa conocida como Bullhead City Circus. Allí en las horas previas se presentaron bandas como Domination (Grecia), From The Void (Finlandia), Megalodon (Sudáfrica), Jet Jaguar (Mexico), Against (Argentina), Beside (Indonesia), entre otras, con una gran variedad de propuestas.

Soulless Faith dio su mejor presentación desde sus comienzos en 2014 hasta el momento, con un show dinámico, enérgico y un excelente dominio del escenario para presentar cinco temas incluidos en su disco debut “No Life Till Death” (2017). Comenzaron con “Inner Violence” y “Dying God”, lo cual fue un acierto, ya que son dos temas muy gancheros que provocaron la inmediata reacción de muchos de los presentes que no dudaron en desatar un enérgico pogo. Lógicamente había una gran mayoría de alemanes entre el público, pero también muchos extranjeros, incluyendo argentinos y uruguayos que también viajaron los más de 11.000 kilómetros que separan a los países del Río de la Plata de Wacken.
La banda continuó con “Emptiness, Justified” para luego finalizar con “Under The Shattered Cross” y “They Know”, donde el vocalista Claudio Risso bajó del escenario para cantar la parte final del tema junto al público, algo que sin dudas aportó muchísimo a su presentación. Julio Avila y Sabra en guitarras, Rodrigo Polanco en bajo, Federico “Topito” Figueroa en batería y el mencionado Claudio Risso en voz, dejaron muy bien representada a la escena local y esto también se vio reflejado en los resultados del concurso dados a conocer dos días después (ver ganadores más adelante), donde la banda quedó aproximadamente en mitad de tabla entre 28 participantes, incluso por encima de países como Estados Unidos o Irlanda, habiendo conseguido el mejor resultado para una banda uruguaya en el certamen hasta el momento.

Finalizada la primera etapa del concurso el día Miércoles, lo más atractivo en lo que restaba de la jornada se llevó a cabo en la misma carpa Bullhead City Circus. Allí se presentaron los norteamericanos Ugly Kid Joe en el W.E.T. Stage, siendo una de esas bandas que de chico uno jamás imaginó que pudiera llegar a tener la oportunidad de ver en vivo, más aún teniendo en cuenta que se separaron en 1997, regresando a los escenarios recién en el 2010. Más allá de que ya han pasado veinticinco años (!) de su exitoso disco debut “America’s Least Wanted” (1992), la banda se mantiene vigente y con el mismo sentido del humor que siempre los ha caracterizado. Justamente los hits del disco mencionado como “Everything About You”, “Neighbor” y el cover de Harry Chapin, “Cat’s In the Cradle”, fueron los más celebrados, aunque la recepción fue positiva con los temas más recientes también.

Si bien ya había tenido la oportunidad de ver a los canadienses Annihilator en el Wacken 2013, su presentación en el mismo festival cuatro años después fue muy diferente. No solo tocaron en el Headbangers Stage en lugar de hacerlo en uno de los escenarios principales, sino que lo hicieron con una formación completamente distinta a excepción de su eterno líder Jeff Waters.
Dave Padden se alejó de la banda en 2014 tomando el propio Waters el rol de vocalista y guitarrista, lo cual trajo consigo la decisión de dejar un poco de lado la experimentación y las voces más melódicas para retornar a sus raíces más thrasheras, lo que se vio reflejado en un setlist cuidadosamente seleccionado con mucho material old school. Abriendo con la reciente “Suicide Society” de su trabajo del mismo nombre editado en 2015, continuaron con himnos como “King of the Kill”, “Set the World On Fire”, “W.T.Y.D.” y la coreada “Alison Hell”. Y como si esto hubiera sido poco, para el final sorprendieron con “Phantasmagoria” de su primer demo del mismo nombre lanzado en 1986 y “Human Insecticide” de su primer álbum “Alice In Hell” (1989). A juzgar por el show de esa noche, podemos asegurar que pese a los innumerables cambios de formación que han tenido y los altibajos discográficos a lo largo de su carrera, la agrupación goza hoy de buena salud.

Una de las tantas características que hacen del Wacken Open Air algo especial es la variedad de bandas dentro de los subgéneros del metal, pero también el hecho de ampliar el espectro con bandas de folk alemanas o alguna determinada banda ícono del rock. En esta ocasión, los Boomtown Rats, liderados por el gran Bob Geldof, se adueñaron del W.E.T. Stage con un rock and roll cuyas influencias van desde la New Wave al Punk Rock. El experimentado Geldof, quien hace un buen rato ha cruzado la barrera de los sesenta años, domina el escenario moviéndose de un lado a otro con gestos a lo Mick Jagger y contagia al público con su carisma, siendo el hit “I Don’t Like Mondays” uno de los que más recibió ovación.
Un rotundo cambio de género nos esperaba en el escenario de al lado, el Headbangers Stage. Crowbar, de la mano de su líder Kirk Windstein, nos regaló el sonido denso, pesado y oscuro de su Sludge Metal traído directamente desde New Orleans. Conscientes de que el tiempo para tocar en el festival era menor que en un show propio, optaron por tocar apenas un tema de su nuevo álbum “The Serpent Only Lies” editado en 2016 y dedicar el resto del set a repasar material de toda su discografía con infaltables clásicos como “All I Had (I Gave)”, “Existence is Punishment” y “Like Broken Glass”, con la cual se despidieron.

 

Jueves 3 de Agosto de 2017

A algunos les llamará la atención que hasta este momento del informe aún no se ha hecho referencia al barro que caracteriza la estadía en Wacken, y por supuesto que lo hubo una vez más, durante todo el festival y en grandes cantidades. Sin embargo, a pesar de que la lluvia estuvo presente en varias ocasiones, de ninguna manera puede compararse con los tres días de lluvia prácticamente constante que hubo durante el Wacken 2015, donde el barro literalmente nos llegaba hasta las rodillas.
La segunda jornada nos tenía preparada como siempre una grilla para todos los gustos, y por lo tanto desde temprano estábamos listos y con el plan armado.
Al mismo tiempo que el resto de las bandas participantes del Wacken Metal Battle se presentaban en la carpa Bullhead City Circus en el segundo y último día de concurso, se desarollaban varias actividades en otros escenarios y otras partes del predio. Tal como se acostumbra año a año, el área principal del festival que incluye tres escenarios permanece inhabilitada durante el primer día, permitiendo el acceso al público a partir de esta segunda jornada. Estos tres escenarios principales tuvieron un cambio de nombre a partir de este 2017, pasándose a llamar Faster, Harder y Louder, utilizando las mismas palabras que el slogan del festival, en reemplazo de los históricos Black Stage, True Metal Stage y Party Stage respectivamente, y allí algunas bandas legendarias harían enloquecer a las más de 75.000 almas que se hicieron presentes una vez más este año. Una de esas bandas fue Europe, quienes ya habían estado en Wacken en nuestra anterior visita al festival, y a pesar de que su nuevo disco “Walk The Earth”, grabado en los estudios Abbey Road en Londres, estaba a pocas semanas de ser editado, optaron por no tocar temas del mismo.
Abrieron con “War of Kings” del disco del mismo nombre editado en 2015 ante una multitud que se congregó frente al escenario Faster para presenciar el show de los creadores del histórico álbum “The Final Countdown”, el cual cumplió su 30º aniversario el año pasado. Al término de “Rock The Night”, uno de los grandes hits de ese trabajo, tuvimos que retirarnos ya que estaba pactada la nota con Mark “Barney” Greenway, vocalista de Napalm Death, la cual ya pueden leer haciendo click acá.
Poco rato después, y ya habiendo finalizado la etapa del concurso Wacken Metal Battle, el W.E.T. y el Headbangers Stage nos proponían una seguidilla imperdible de bandas extremas, por lo que una enorme cantidad de público se acercó hasta la carpa al punto en que durante algunos instantes su capacidad fue colmada.
Aborted desde Bélgica dio un show absolutamente demoledor en el Headbangers Stage, con un público rendido a sus pies gracias a la violencia de temas como “The Saw And The Carnage Done” o “Termination Redux”. Tanto el sonido como la iluminación y la puesta en escena fueron un combo perfecto para el éxito de su presentación.

Enseguida fue el turno de los suecos Witchery en el W.E.T. Stage, quienes en 2016 editaron su sexto álbum de estudio “In His Infernal Majesty’s Service”, primero junto a su nuevo vocalista Angus Norder. El mismo demostró estar a la altura de lo que es la banda en vivo destacándose en una actuación que incluyó gemas del Blackened Thrash que practican, como lo son “Restless and Dead” y “Witchkrieg”.
Curiosamente, la banda a continuación tenía el mismo nombre que los escandinavos, pero en español; estamos hablando, por supuesto, de Brujería. El mexicano Juan Brujo y los suyos dieron un show más que entretenido y lleno de clásicos que fueron coreados por los muchos latinoamericanos que se encontraban dispersos entre el público presente. “Raza Odiada”, “Colas de Rata”, “Hechando Chingasos” y especialmente “Matando Güeros” fueron claves en un setlist brutal e intenso, y con mucho sentido del humor. El final con “Don Quijote Marijuana”, la parodia del hit “Macarena”, fue el momento más divertido, con la banda arengando a la audiencia a que canten y bailen con ellos. Sin embargo, las cortinas se cerraron antes de que culmine el tema y es que la banda se pasó unos segundos del tiempo estipulado para su presentación, lo cual dejó claro, por si aún quedaba alguna duda, que en Wacken hacen que la puntualidad se respete al máximo, independientemente del status de la banda que esté tocando.
Uno de los grupos revelación en el último par de años ha sido Batushka, cuyo nombre significa Padre y sus performances son prácticamente como acudir a una misa ortodoxa, aunque por supuesto, la música no es exactamente la que se escucharía allí. Mucha curiosidad despertaba ver a estos polacos, quienes aparecieron en escena vestidos de monjes tal como acostumbran y con una escenografía y un juego de luces verdaderamente espectaculares. Los coros eclesiásticos contrastan y a la vez complementan a la perfección al Black Metal atmosférico que ejecutan, convirtiendo el show en una verdadera ceremonia.

Los pioneros del Grindcore, Napalm Death, se apoderaron del Headbangers Stage segundos más tarde. Mark “Barney” Greenway en voz, Shane Embury en bajo, John Cook en guitarra y Danny Herrera en batería, nos dieron una gran dosis de agresividad con letras cargadas de contenido social. El cuarteto optó por un repertorio en el que recorrieron todas las eras de sus más de treinta años de trayectoria, lo cual hace que la selección sea versatil, pero con el común denominador de la velocidad y la brutalidad. Claro está que hubo temas de su más reciente producción “Apex Predator – Easy Meat” (2015), destacándose el single “Smash A Single Digit”, pero los momentos cruciales llegaron con joyas como “Suffer the Children” de su clásico “Harmony Corruption” (1990), el cover de los Dead Kennedys “Nazi Punks Fuck Off”, que cobró mayor importancia y tuvo una gran respuesta teniendo en cuenta que estaba siendo tocado en Alemania, y la seguidilla a puro Grind de la vieja escuela con “Scum”, “The Kill” y “You Suffer”, esta última de apenas un segundo de duración, lo que los llevó a quedar registrados en el Libro Guinness de los Records Mundiales por ser el tema más corto del mundo. Entre tema y tema, Greenway dedicaba unos segundos a explicar el significado de los mismos o a dar un mensaje pacífico y/o humanitario, lo cual despertaba la atención y el interés de la audiencia, que una vez que comenzaba la música desataba un moshpit prácticamente de manera natural.
Luego de la masacre que significó el show de Napalm Death, aún faltaba más y es que se venían los noruegos Mayhem con su presentación íntegra de su obra maestra “De Mysteriis Dom Sathanas” de 1994. Los black metaleros hicieron vibrar al predio con una presentación similar a la que pudimos ver en Montevideo el año pasado, sin incluir los temas extras que complementaron su set en nuestro país. Al igual que en aquella oportunidad, se intentó reproducir en vivo el sonido del álbum de estudio, mientras que el juego de luces utilizado fue realmente perfecto, el cual junto al humo saliendo del escenario crearon un aura siniestra única. Con el misticismo que los caracteriza, los guitarristas Teloch y Ghul aparecieron vestidos de monjes, mientras el bajista Necrobutcher lanzaba miradas desafiantes y Attila Csihar se arrastraba sobre su altar gritando y gruñendo las estrofas blasfemas de su histórico álbum. Punto aparte merece esa verdadera maquinaria tras los parches llamada Hellhammer, quien más allá de quedar poco visible por el humo que invade el escenario, tiene un protagonismo esencial en el sonido de Mayhem.
La siguiente banda en aparecer en escena fueron los norteamericanos Nile, y lo hicieron ante una considerable cantidad de público teniendo en cuenta que ya hace rato había pasado la medianoche y la jornada había empezado en la mañana. Los death metaleros que ya no cuentan con Dallas Tole Wade entre sus filas, pero sí con el maestro Karl Sanders, dieron rienda suelta a sus temas de contenido dedicado a la mitología egipcia, entre los cuales pasaron clásicos como “Sarcophagus”, “Sacrifice Unto Sebek” y “Black Seeds of Vengeance”, entre otros. Brian Kingsland, quien reemplaza a Wade, demostró estar realizando un notable trabajo en su rol, mientras que la base creada por el bajista Brad Parris y el bestial baterista griego George Kollias complementan el estilo técnico y la potencia que identifican a Nile. Si bien su contacto con la audiencia fue escaso, la música habló por sí sola y nos dieron una paliza de Brutal Death Metal para despedir esta segunda y excelente jornada llena de buenos shows.

 

Viernes 4 de Agosto de 2017

El amanecer del Viernes se presentó nublado y cuando las primeras gotas empezaron a caer, se hizo evidente que llovería en algún momento del día, por lo que nos pusimos la campera adecuada al salir del área de camping y partimos rumbo a los escenarios principales donde los italianos Lacuna Coil realizaron una más que correcta actuación. Con su estética actual en la que aparecen con camisas de fuerza blancas y sucias, su foco estuvo en el nuevo álbum “Delirium” (2016), con temas como “Ultima Ratio”, “The House of Shame”, “My Demons”, “Ghost in the Mist” y el single “Blood, Tears, Dust”, pero sus puntos más altos sin lugar a dudas estuvieron en “Trip The Darkness”, el ya clásico “Heaven’s a Lie” y su versión de “Enjoy The Silence” de Depeche Mode que fue cantada al unísono por quienes se arrimaron al escenario principal en pleno mediodía.

Lo siguiente en la grilla era Sanctuary, la legendaria banda de Seattle formada en 1985, la cual se separó siete años después para regresar en 2010, reunión que resultó en un nuevo trabajo discográfico editado en 2014 bajo el título de “The Year the Sun Died”. Warrel Dane (ex Nevermore) en voz, Lenny Rutledge en guitarra y Dave Budbill en batería son los únicos miembros originales que quedan en esta reencarnación, la cual se complementa con Attila Vörös en guitarra y George Hernandez en bajo.
La lluvia cada vez se hacía más intensa, pero casualmente la próxima cita era en la sala de conferencias dentro de la carpa de prensa, donde Thomas Jensen, uno de los organizadores del festival, junto a sus colaboradores anunciarían los ganadores del concurso Wacken Metal Battle. Luego de felicitar a todas las bandas por haber llegado hasta allí, lo cual ya es toda una victoria, y tras el detalle de los premios que se llevarían los cinco primeros puestos, todos los organizadores del concurso local de cada país pasaron al frente ante un efusivo aplauso. Finalmente, y con la presencia de todas las bandas participantes, se dieron a conocer los puestos que llevarían premios quedando Stengah de Francia en el quinto lugar, Une Misere de Islandia en el cuarto, Infernum de Holanda en el tercer puesto, E-An-Na de Rumania en el segundo, quedándose los mexicanos Jet Jaguar con el primer puesto, lo cual significó que por primera vez en la historia del concurso el premio fuera para un país latinoamericano. Mucha emoción, lágrimas de alegría, palabras de felicitaciones y abrazos entre todas las bandas fueron una muestra clara más de que en el mundo del metal el sentimiento, la pasión y la dedicación al género van más allá de los diferentes países y culturas.
Como parte de su gira mundial de despedida, los Dillinger Escape Plan llevaron su caótico Mathcore al W.E.T. Stage en una oportunidad única de presenciar su show en vivo. Aunque esta vez su vocalista Greg Puciato no se trepó por los andamios como suele hacer, los movimientos delirantes de todos los integrantes sobre el escenario estuvieron a la orden del día, mientras se despachaban con temas como “Panasonic Youth”, “Milk Lizard” y “One of Us Is the Killer”.

Un acontecimiento que no se da frecuentemente es poder ver a los black metaleros noruegos Emperor, quienes son de tocar en contadas ocasiones, siendo su show en Wacken el único agendado para Alemania en este 2017. Afortunadamente tuvimos la oportunidad de estar allí, donde una multitud entusiasta se congregó para ser testigo de una performance especial por parte de Ihsahn, Samoth y compañía, ya que tocaron su aclamado álbum “Anthems of Welkin at Dusk” de principio a fin con motivo del vigésimo aniversario del mismo. Acompañados de una notable puesta en escena, de esas que solo pueden verse en festivales de esta magnitud, la banda mostró toda su experiencia en las tablas. Como si fuera poco, nos complacieron con más himnos como “Curse You All Men!” de su disco “IX Equilibrium” (1999) y para cerrar “I Am The Black Wizards” e “Inno a Satana” de su debut “In the Nightside Eclipse” (1994).
Personalmente he tenido la posibilidad de ver a Megadeth en varias oportunidades y en distintos lugares, y cada una de las veces ha tenido un componente novedoso por uno u otro motivo. En esta ocasión, era la primera vez que veía a la banda con sus nuevos integrantes, Kiko Loureiro en guitarra y Dirk Verbeuren en batería, además de ser la primera vez que los veía en territorio europeo. Esto último marca una clara diferencia en cuanto a la respuesta del público, ya que es común en nuestra región ver inmensos pogos y un público eufórico coreando hasta los riffs de himnos como “Hangar 18” o “Symphony of Destruction” con el tradicional “Aguante Megadeth”, sin embargo esos cánticos no existieron en esta oportunidad.
Estando allí en el norte de Alemania y viendo que la gente con banderas de países latinoamericanos era la que respondía de manera más eufórica ante temazos como “Wake Up Dead”, “In My Darkest Hour”, “Tornado of Souls”, “Peace Sells”, con la inolvidable introducción de bajo de David Ellefson, o “Sweating Bullets”, no hizo más que confirmar que en Latinoamérica la banda continúa siendo muy grande como en sus épocas de gloria. Mustaine justamente hizo mención a la cantidad de banderas internacionales y dejó en claro lo importante que es para ellos tocar en el Wacken. El sonido fue excelente y la banda se mostró muy sólida con su actual formación, pero habrá que ver si se mantiene en el tiempo teniendo en cuenta la cantidad de cambios que han sufrido en los últimos años.

Hace ya tiempo que se viene hablando de las irregulares actuaciones en vivo de Marilyn Manson en esta década, principalmente por la pérdida de su voz y una aparente falta de energía en varios shows. Sin embargo, estamos hablando del último rockstar que generó impacto mundial con su aclamado álbum “Antichrist Superstar”, con una imagen sumamente controversial para el mainstream de la época, un show que no pasaba inadvertido y líricas desafiantes que cuestionaban el status quo de manera tal que hicieron pegar el grito en el cielo a los sectores más conservadores, motivando protestas religiosas, debates interminables y temor en los padres. Ese álbum fue lanzado hace ya más de veinte años, es cierto, pero luego llegaron “Mechanical Animals” donde adoptó una imagen glamorosa y andrógina y “Holy Wood (In The Shadow of the Valley of Death)”, un álbum muy influenciado por lo que ocurrió en la Masacre de Columbine donde la prensa indicó erróneamente que los dos jóvenes que entraron al colegio con armas y asesinaron a quince personas, eran fans de Manson, lo cual fue sin dudas una época muy dura para él. Esa trilogía de álbumes es considerada su época dorada y luego llegaron “The Golden Age of Grotesque” (2003), “Eat Me, Drink Me” (2007), “The High End of Low” (2009), “Born Villain” (2012) y “The Pale Emperor” (2015) con resultados dispares y varios cambios de formación, por lo que restaba ver qué características tendría su primera presentación en el Wacken Open Air. La realidad es que fue extraña desde el comienzo. Ya pasados varios minutos de la hora pactada para su inicio, comenzó a sonar “The End”, el clásico de The Doors, mientras un intenso humo tapaba el escenario. Esto era una buena idea como intro, pero se extendió a tal punto que el tema culminó y ningún músico había aparecido en el escenario aún, por lo que la impaciencia crecía a cada minuto hasta que finalmente Manson, Twiggy Ramirez y el resto de la banda se dispusieron a tocar “Revelation #12” como adelanto de su nuevo disco “Heaven Upside Down”, seguido por “This Is The New Shit” y el ya clásico “Disposable Teens”. El componente shock rock que catapultó a la fama a Brian Warner (nombre real de Manson) sigue presente y es esencial en sus shows con una puesta en escena acorde, aunque él por momentos pareciera estar algo cansado y ausente. “Great Big White World”, “The Dope Show” y su versión del clásico de Eurythmics, “Sweet Dreams”, hicieron delirar a los fans, más aún cuando en esta última, Manson recorrió todo el escenario utilizando zancos, aportando otro elemento teatral en su performance.
Sin embargo, las pausas entre tema y tema se hacían largas con la banda retirándose y volviendo al escenario varios segundos después, aunque el momento que dejó perplejo al público fue cuando Manson tomó el bajo de Twiggy y junto a él comenzaron a hacer una especie de “zapada” que parecía más bien un ensayo amateur, para luego tirarse al suelo por varios minutos. Tras este suceso bastante extraño, se venía el clásico “The Beautiful People”, por supuesto uno de los más esperados de la noche, pero Manson comenzó a cantar el primer verso antes de tiempo; se detuvo al darse cuenta del hecho, la banda siguió tocando la intro y Manson ordenó detener el tema para llamar a una traductora alemana y comunicar al público que griten más fuerte, continuando luego el tema con normalidad.
El final llegó minutos después con la agresiva “Irresponsible Hate Anthem”, cerrando una accidentada presentación que dejó satisfechos y decepcionados por partes iguales, algo con lo que al fin y al cabo Manson siempre ha convivido a lo largo de su carrera.

 

Sábado 5 de Agosto de 2017

Luego de un sueño reparador, se venía la última jornada del Wacken 2017, la cual prometía una grilla repleta de grandes bandas de diferentes géneros dando shows imperdibles. Muy temprano partimos rumbo a los escenarios principales donde se presentaba una de las bandas que uno raramente tendría la oportunidad de ver en vivo, por lo que esta ocasión era única. Se trata de Possessed, los veteranos y pioneros del Death Metal, quienes tocaron frente a un público escaso pero fiel que no fue decepcionado. Realizaron un set magnífico que incluyó clásicos como “Death Metal”, “Fallen Angel” y la genial “The Exorcist”. Su líder Jeff Becerra, pese a estar en silla de ruedas luego de haber sido disparado durante un asalto, continúa dando todo de sí en escena, con una banda detrás que rescata y mantiene vivo el espíritu del underground de los 80’s, lo cual nos generó una gran satisfacción para comenzar la jornada.

Era momento de ir a una conferencia de prensa que lógicamente tuvo una gran convocatoria de medios, ya que contaría nada más ni nada menos que con la presencia del maestro del shock rock Alice Cooper.
Previamente y luego de su correspondiente presentación, los primeros en aparecer en la sala fueron la inigualable Doro Pesch y Rock N’ Rolf, guitarrista y vocalista de los legendarios Running Wild, donde cada uno anunció sus próximos proyectos, además de confirmar su presencia en el Wacken 2018 en el cual la vocalista estará celebrando sus 35 años de carrera con un show muy especial.
Luego se nos presentó de manera exclusiva el estreno del primer Trailer de lo que será la edición 2018 del festival que además de los mencionados contará con bandas como Epica, Nightwish, Firewind, Belphegor, Amorphis, Arch Enemy, entre otras.
Inmediatamente después, el mismísimo Alice Cooper se hizo presente en la sala y luego de contar algunas anécdotas sobre su amigo Lemmy Kilmister, declaró que donará 10.000 dólares a la Wacken Foundation, una fundación que ayuda a nuevas bandas y artistas a solventar sus costos, y manifestó su deseo de que aparezcan nuevas bandas que mantengan el entretenimiento, la actitud y el impacto visual en la música; en otras palabras, que siga vivo el espíritu del rock and roll. No podemos estar más de acuerdo con sus palabras, gracias Alice!

Luego de fervientes aplausos para despedir al legendario Vincent Furnier (verdadero nombre de Cooper, para el que aún no sabía), era momento de retirarnos de la sala de conferencias para volver a los escenarios principales y ver a los alemanes Heaven Shall Burn, quienes son realmente grandes y muy respetados en su tierra natal. La banda de Metalcore se presentó en el escenario Harder ante una inmensa masa de público que hacía circle pits, moshpits y crowd surfing (en el que participó hasta uno de los vendedores de cerveza!), lo cual tenía sentido teniendo en cuenta que estábamos ante temas como “Endzeit” o “Counterweight”. En su versión del clásico de Edge of Sanity, “Black Tears”, el vocalista Marcus Bischoff compartió su labor con Javier “Canario” Compiano de los argentinos Plan 4, quien representó al metal sudamericano en uno de los principales escenarios de uno de los festivales más grandes del mundo, lo que fue claramente un sueño hecho realidad para el propio Javier.
Inmediatamente después era momento de trasladarse a la carpa donde la banda de Stoner Metal, Orange Goblin, desplegaría todo su poderío con un show lleno de energía que hizo que fuera inevitable mantenerse quieto. Los británicos que cuentan con un gran frontman como lo es Ben Ward, realizaron un set muy variado constituido por temas de todos sus álbumes, incluyendo entre otros “The Filth & The Few”, “Your World Will Hate This” y “They Come Back (Harvest of Skulls)”, el cual fue dedicado a la memoria del recientemente fallecido director de cine George A. Romero. Una banda con personalidad que convence tanto en vivo como en estudio y que si bien ya hace rato tienen amplio reconocimiento en el mundo del Stoner, sería justo que se extendiera aún más. Muy recomendables de ver.

Los finlandeses Insomnium siempre se han caracterizado por darle un toque más emotivo, melancólico y personal al Death Metal Melódico, lo que los hace diferenciar del sonido de las bandas de Gotenburgo, donde se originó el género. Su repertorio que consistió en presentar su último trabajo “Winter’s Gate” (2016), mantuvo a la audiencia en un estado de trance placentero de inicio a fin ante los diferentes climas de los temas y riffs y solos de guitarra de ensueño.
La siguiente cita era nuevamente en uno de los escenarios principales, donde el imparable Alice Cooper volvía a Wacken luego de cuatro años, presentación de la cual también fuimos testigos.
Este año cumplió 69 años y su voz se mantiene intacta, además de seguir brindando shows enérgicos de altísimo nivel llenos de teatralidad que entretienen e impactan a la audiencia. Cada uno de los temas cuenta con una representación en escena y Alice va cambiando su vestuario de acuerdo a lo requerido. En “Feed My Frankenstein”, Cooper es atado por una enfermera a una camilla con una camisa de fuerza, desapareciendo del escenario para luego reaparecer en forma de Frankenstein gigante, mientras que en “I Love The Dead” es puesto en la guillotina haciendo el clásico acto de la decapitación en vivo, algo que de chicos solo soñábamos con poder ver algún día en vivo. La audiencia coreó a todo pulmón los estribillos de “I’m Eighteen”, “Poison”, su hit del disco “Trash” (1989), y “School’s Out”, donde al igual que en 2013 intercalaron partes de “Another Brick In The Wall” de Pink Floyd en el estribillo.
La banda que lo acompañó en esta oportunidad fue Ryan Roxie, Tommy Henriksen y Nita Strauss (The Iron Maidens) en guitarras, Chuck Garric en bajo y Glen Sobel en batería. Strauss no solo deslumbró con su labor en los temas nuevos y clásicos del maestro del shock rock, sino que también tuvo su propio momento en el escenario luciéndose con un gran solo de guitarra que dejó boquiabiertos a varios. También hubo lugar para “Paranoiac Personality”, el single de su nuevo álbum “Paranormal”, el cual se encuentra promocionando este año, y para cerrar su presentación dedicaron el clásico de Motorhead, “Ace of Spades”, a la memoria del gran Lemmy, donde Garric se encargó de la tarea vocal.
Luego de la increíble presentación del legendario Alice Cooper, el organizador Thomas Jensen salió al escenario y recordó también a Lemmy, fallecido el 28 de Diciembre de 2015, y dejó en claro que no puede haber un Wacken sin él, quien participaba prácticamente todos los años junto a Motorhead. Por lo tanto, pidió a la multitud presente que cante el estreno de un cover inédito del tema “Heroes” de David Bowie que Motorhead había grabado previo al fallecimiento del legendario bajista y vocalista y que ahora vio la luz con la edición del álbum de covers “Under Cover”.

Después de este emotivo momento, el festival debía continuar y de la mejor manera nada más ni nada menos que con Amon Amarth, quienes deslumbraron en el escenario Faster con una escenografía de un nivel inconmesurable. Un casco vikingo gigante fue pieza central en la puesta en escena de una banda que hace rato pasó a las ligas mayores con su Death Metal Melódico ganchero y sus letras y estética estrictamente centradas en la temática vikinga. Una verdadera paliza nos propinaron desde el vamos con “The Pursuit of Vikings” con fuego saliendo del escenario incluido, hay mejor comienzo que este? Después de hacer headbanging de principio a fin con este clásico de su álbum “Fate of Norns” (2004), continuaron con “As Loke Falls” de su álbum “Deceiver of the Gods” (2013) para luego hacernos un recorrido por himnos ineludibles. “First Kill”, “The Way of Vikings”, “Cry of the Black Birds”, “Deceiver of the Gods”, “Father of the Wolf” y “Death In Fire” fueron sin lugar a dudas la mejor seguidilla de temas de todo el festival poniéndonos la piel de gallina. Una audiencia eufórica que no dejó de hacer crowd surfing ovacionó una y otra vez a los suecos, mientras en el escenario dos actores protagonizaron una batalla vikinga durante “The Way of Vikings”, otro con una lanza apareció previo a “Father of the Wolf”, y dragones y todo tipo de elementos visuales impedían desviar la mirada de todo lo que sucedía frente a nosotros. Y aún así tenían otra sorpresa guardada que llegó con “A Dream That Cannot Be”, donde la alemana Doro se les unió compartiendo la labor vocal a dúo con Johan Hegg. A esta altura, cuando el panorama parecía inmejorable, decidieron cerrar a lo grande con “Guardians of Asgaard” y un gran espectáculo de fuego y luces, mientras que el bis llegó con “Twilight of the Thunder God”. De lo mejor de esta edición del festival!
Momento de volver hacia la carpa donde los thrashers cerveceros de Tankard invitaban al headbanging con algunos de sus clásicos. Ver al cuarteto alemán compuesto por Gerre (voz), Andy Gutjahr (guitarra), Frank Thorwarth (bajo) y Olaf Zissel (batería) es siempre entretenido; en otras palabras, saben perfectamente como hacer para que revolees la cabeza y tengas una sonrisa de oreja a oreja al mismo tiempo. “Zombie Attack”, “The Morning After”, “Rapid Fire”, “One Foot In The Grave”, “R.I.B.”, “Chemical Invasion”, “Rules for Fools”, “A Girl Called Cerveza” y la fiestera “(Empty) Tankard” fueron los temas elegidos por una de las bandas integrantes del Big 4 del Thrash Metal teutón.

En el escenario aledaño y ya pasada la medianoche, los suecos Soilwork que actualmente cuentan con el genial vocalista Björn “Speed” Strid como único miembro original, atacaron con un show potente que tuvo un gran feedback por parte de la multitud cantando todos los temas independientemente de la era en la que fueron lanzados. Hubo material para todos los gustos, desde el tema que abre su más reciente trabajo de estudio “The Ride Majestic” (2015) hasta clásicos como “Nerve” y “Stabbing the Drama”, pasando por temazos como “Rise Above the Sentiment” e incluso algo de su lejano tercer disco “A Predator’s Portrait” (2001), de la mano de “Bastard Chain”.
Ya sobre el final de la jornada y del Wacken 2017, era turno de Kreator, verdaderos embajadores de lo que es el Thrash alemán. Más de treinta años han pasado desde su debut “Pleasure to Kill” (1985), pero para ellos es como si no pasara el tiempo con shows que siguen siendo igual de contundentes y que dejan a más de uno con la boca abierta. El cuarteto lanzó este año su más reciente producción “Gods of Violence”, la cual introdujeron al público con “Satan Is Real”, “Fallen Brother”, “World War Now”, “Hail to the Hordes” y el tema que da título al álbum. La violencia de los riffs, la sólida base del bajo y la batería, los exquisitos solos de guitarra y la agresividad en la voz de Mille Petrozza son marca registrada de la casa, y todos esos elementos estuvieron, sumándole una excelente escenografía que no hizo más que sumar puntos a una presentación formidable. Casi sin respiro pasaron “Hordes of Chaos”, “Phobia”, “People of the Lie”, “Enemy of God” y “Phantom Antichrist”, todos ellos altamente vitoreados esa noche. A pesar de que la lluvía nuevamente protagonizaba la escena, nadie se movió de su lugar quedándose hasta recibir el golpe mortal con “Violent Revolution” y “Pleasure to Kill” y dar por finalizado el festival de la mejor manera posible.
De esta manera culminó la tercera visita de RISE! al evento de metal más importante del mundo, dejando un balance más que positivo, viviendo experiencias inolvidables, con el metal nacional bien representado y entrando en contacto con colegas, bandas, promotores y fans de todas partes del mundo en lo que es un gran y muy enriquecedor intercambio cultural que es tan importante como las bandas que participan de esta fiesta.

 

 

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