Entrevista: DANIEL RENNA

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Si hay alguien que sabe del ambiente musical de Uruguay y el mundo, es Daniel Renna, uno de los mejores periodistas musicales que ha dado este país. Ha escrito en revistas y suplementos a nivel local e internacional, también ha estado en radio y televisión, y a mediados de la década pasada se radicó en Barcelona, España, lugar donde reside hasta hoy en día. Allí se desempeña escribiendo en una de las revistas más populares del género, Popular 1, además de muchas otras actividades relacionadas con lo musical, por ejemplo, escribió todo lo que tiene que ver con el Metal Uruguayo en el Diccionario de Heavy Metal Latino, un libro que incluye biografías ordenadas alfabéticamente de todas las bandas que han puesto su grano de arena para construir la historia de la escena de cada uno de los países latinoamericanos. Por otra parte, ha entrevistado a las bandas más grandes que el género pudo dar, y ha podido verlas en vivo en sus mejores días. También ha sido testigo del primer show de Metal Uruguayo, y fue manager de una de las grandes, Chopper, así que es alguien que tiene mucho de qué hablar. Rise! Metal E-Zine entrevistó personalmente a Daniel Renna, quien durante más de una hora habló de todas sus experiencias como periodista y manager, dio sus puntos de vista acerca del Metal Uruguayo e Internacional del pasado y de la actualidad, entre otros temas interesantes. Una nota imperdible.

Rise: -Primero me gustaría que hablaras sobre tus inicios en el metal y también en el periodismo musical. ¿Por qué decidiste dedicarte a esto?

Daniel Renna: En cuanto a mis inicios en el metal, estamos hablando de cuando yo era adolescente, en los ’80. Entonces no se pasaba mucho metal -era la dictadura- había pocos programas de radio. Alguna cosa se escuchaba, por ejemplo en la radio pasaban temas de AC/DC, Joan Jett, o cosas así. Evidentemente estaba Meridiano Juvenil que es un programa histórico, pasaban Deep Purple y eso. A mí me gustaba, me llamaba la atención.

Empecé a ir a lo que fueron los primeros shows de metal que hubo en Uruguay, y comencé a conocer gente en el ambiente. Había unos chicos llamados Rafael Trabal y Gustavo Techera, que tenían lo que fue el primer fanzine de metal que hubo en Uruguay, que se llamaba Sin Tregua -al igual que la canción que formaba parte del primer disco de Alvacast. Entonces yo lo vi en una disquería y lo compré porque tenía a AC/DC en la tapa.

Yo estaba estudiando ingeniería en electrónica, y mi compañero de clase era «El Peruano», el primer bajista de Chopper, que en esa época tenía un grupo que se llamaba Alto Voltaje, y me dice, » conozco a estos pibes». Me contactó con ellos, y empecé a escribir. Esto fue en el año ’88-’89.

Yo ya conocía a Alfonso Carbone de antes porque él estaba en Palacio de la Música. Era el productor que sacó el disco de Alvacast, sacó el de Graf Spee, sacó el de Ácido, era el gran productor de rock uruguayo de la época. Yo lo conocía a través de mi padre, y con esta revista que se llamaba Sin Tregua dije, «tenemos que entrevistar a Alfonso». Él tenía un programa llamado Video Clips en Canal 5, entonces él pasaba Venom, Iron Maiden… Te hablo de los ’80. Desde el ’82 él estaba pasando videos de heavy en la tele, pasaba de todo, pero pasaba eso [metal] también. Entrevistamos a Alfonso y sacamos la entrevista en el fanzine para abrir un poco más. No solo grupos, sino que tuviera una visión un poco más amplia. Entonces hicimos el contacto con Alfonso, y él hacía mucha prensa con la revista, nos invitaba a la radio y esas cosas. Tiempo después, Alfonso tenía un programa en la Emisora del Palacio llamado Ruta 66. Me invitó y empecé a colaborar. Él tenía el suplemento Rock De Primera -el fanzine había dejado de existir- y empecé a escribir ahí ya que no tenían a nadie especialista en metal. A mí me gustaba mucho, y comencé a trabajar en Últimas Noticias. También en la radio, en la Emisora del Palacio.

Después pasamos por más radios, y en un momento dado -eso creo que fue muy importante para lo que era el metal en Uruguay y no porque lo hiciera yo- podía tener un espacio en FM que se llamaba La Hora Del Metal.

R: – ¿En qué radio fue eso?

DR: Fue en Emisora del Palacio, en Ruta 66. Digamos que eso era lo básico. Después fuimos a otras radios. Teníamos ese espacio, yo pasaba Pantera, Sepultura, todo el material de los ’80 y los ’90. Tenía el espacio en Rock De Primera donde escribía sobre lo que me daba la gana. Además, coincidió con la época de oro de los shows en Argentina. Yo pasaba mucho tiempo en Argentina viendo shows, y ahí pude entrevistar a casi todo el mundo que pasaba en aquella época. Y teníamos el espacio en televisión, que era fundamental también.

R: – ¿En televisión el espacio era con Carbone?

DR: Sí, con Alfonso también. Entonces eso duró hasta que me fui a España en el ’95.

R: – ¿Pero previo a ello ya habías escrito para Argentina?

DR: Exacto, yo empecé a ir mucho a Argentina en aquella época dorada, y ahí conocí a la gente del medio. Era amigo de la gente de Madhouse, de los de la revista Metal también, entonces dije «me voy a vivir a España», y me ofrecieron escribir en Madhouse. Desde España, comencé a ser corresponsal de Madhouse. El suplemento Rock de Primera duró un poco más, y luego se acabó.

Después, aquel equipo de la televisión –Alfonso Carbone y Tabaré Couto se fueron a Chile, Leo de la Fuente se fue a Estados Unidos, yo me fui a España, – se desarmó todo.

R: – ¿Seguís en contacto con ellos ahora?

DR: Sí, sí, con todos. Seguimos siendo muy amigos. Me fui a trabajar a España por temas profesionales, y ahí para mí fue empezar de cero, porque en España solamente tenía dos contactos del mundo de la música. Y empezó como un trabajo de hormiga, poco a poco a conocer gente, y empecé a trabajar como corresponsal para Madhouse, y ahí entrevisté más gente aún.

Después fue como ir al principio de nuevo, porque conocí a una gente que tenía una revista independiente llamada Zombi en España, y les dije «yo escribo para Argentina, y tengo las notas, yo te las doy gratis, lo que hago para allá, te lo doy», y con esa gente maravillosa empecé a escribir.

Hay una revista llamada Popular 1 que es la primera revista dedicada al Rock en España, ahora va a cumplir 400 números, tiene más de 34 o 35 años, así que imaginate… En esa revista necesitaban gente, y esta gente [Zombi] me recomendó, y empecé en Popular 1. Comencé como colaborador, y luego a trabajar en la empresa.

Lo último que me ofrecieron: la revista Rock Hard alemana tiene una edición española, y me han llamado para colaborar ahí también, y evidentemente dije que sí.

Cosas mías se han publicado en México, en Brasil, en Inglaterra. Colaboro con una revista literaria, escribo la parte de música. Eso es más o menos todo lo que tiene que ver con el periodismo. Son casi veinte años en esto.

R: – ¿Qué considerás que tendría que tener un buen periodista musical como para poder llegar a vivir de esto?

DR: Eso es muy complicado. Conozco gente que vive de eso, pero es una minoría. Yo recuerdo trabajando en Popular 1 -no como colaborador, sino ya estando en redacción, trabajando en la empresa- y pedíamos currículos de gente. Venía gente con titulación de periodismo, gente de carrera de universidad. Pero es muy difícil encontrar un buen periodista de rock o de metal, o de música en general. Venía gente que sabía escribir muy bien, pero sabía poco de música, o te podías encontrar gente que sabe mucho de música, pero no sabía escribir. Entonces encontrar la persona que sabe de música y que sabe escribir es muy difícil. Una vez que encontrás una persona así, difícilmente se paga. Debería siempre pagarse el trabajo que uno hace, ¿no?

Yo empecé escribiendo gratis, en casi todos lados. Es muy difícil, a no ser que tengas un puesto como jefe de redacción o algo así, difícilmente se vive de esto. Ahora, ¿qué te puede permitir? En la mayoría de los casos, de una forma bien entendida, es como un hobby pagado que no está mal. Si tengo entrada libre a shows, discos, y tengo la posibilidad de viajar y de conocer a mis ídolos, no está tan mal. Y si te pagan, está bárbaro. Ahora quiero decir, en épocas de mi vida con lo que cobraba de las revistas en la época en que estaba en Popular 1 y en Madhouse,- yo vivía solo- no te digo que vivía de eso; pero ayudaba mucho. Y no está nada mal. Pero ser un profesional del periodismo musical te permite conocer mucha gente de la industria del entretenimiento, no solo las discográficas, sino los promotores, productores, managers, agentes, todo lo que está alrededor. Eso te permite tener muchos contactos, y podés terminar trabajando en la música o en el entretenimiento, y eso tampoco está mal.

R: – Contanos un poco sobre el Diccionario del Heavy Metal Latino, ¿cómo fue que surgió la idea?

DR: Esto es curioso. Esta era una idea que yo tenía con el periodista argentino Ariel Torres, que escribió la biografía de Sepultura. Un periodista de muchos años que estuvo en la revista Metal. Un gran amigo.

La generación de periodistas entre 35 y 40 y pico de años vio la explosión del metal en Sudamérica, y toda esa gente estaba bastante en contacto. Era la época de los fanzines, no había e-mails, todo era por carta, fotocopias, y recortar. Es decir, vivimos toda esa época, y era increíble porque gente como Max Cavalera de Sepultura, o Anton Reisenegger de Criminal en Chile -él tenía a Pentagram en esa época- o Pocho Metallica de Hurling Metal en Argentina, nosotros con Sin Tregua en Uruguay, toda esa gente estábamos en contacto con los fanzines y vivimos la época de oro de todo eso.

Además creo que la adolescencia es una de las mejores épocas de la vida de una persona, entonces si tu época dorada coincide con la época dorada de lo que te gusta es bárbaro. Entonces estábamos en contacto, y ahí había montones de bandas, montones en Brasil, Argentina, Chile, Uruguay evidentemente, algo de Perú que no sabíamos mucho… Dijimos: «Vamos a hacer un libro de la escena de Sudamérica», pero ese libro nunca lo hicimos.

Casualmente, Gabriel Peveroni -que es un periodista y escritor uruguayo, él escribe en Rolling Stone de Argentina, y hace muchos años que nos conocemos- me dice «mirá, me han encargado de la revista ‘Zona de Obras’ de España que escriba sobre el metal de Uruguay, y el experto en esto sos vos», entonces le dije «bárbaro, yo lo hago», y me pasó el pique.

libro.jpg Y llevó un año, año y medio trabajando en esto. Yo vivo en Barcelona, entonces recopilando demos que las personas me dan -ya que yo no tiro absolutamente nada- tenía un montón de cosas. Pero otro montón de cosas no las tenía. Montones de grupos disueltos, gente muerta…Estuve juntando y juntando, y tuve una gran respuesta de parte de los músicos. Además yo tenía guardado artículos y entrevistas desde los ’80.Con eso, la gente de Zona de Obras me encargaba hacer [el capítulo de] Uruguay. Había gente como Hugo García -que fue compañero mío en Madhouse-, que hizo cosas de Argentina, otro hizo Brasil, etc.

La idea es brillante, se ha armado un libro que recopila todo aquello desde los principios hasta digamos el 2004 o 2005, de lo que ha sido el fenómeno del heavy metal latino. Por latino se entiende España, Sudamérica, pero también hay músicos muy importantes de origen latinoamericano que han hecho carrera en Estados Unidos y en grandes bandas. Ha sido un poco englobar todo eso. Y creo que la visión global de todo el libro de Heavy Metal Latino ha quedado muy bien. Muy completo. No está todo, porque es imposible que esté todo.

El criterio era no solamente poner grupos, sino también poner lugares, discográficas, revistas, medios, programas de radio, y todo lo que era el fenómeno. Alguna cosa se nos habrá escapado. Después de que terminé dije, «me olvidé de este grupo», pero bueno, yo creo que un 95 % de lo que respecta a Uruguay está.

Yo hubiese metido alguna cosa más, quizá. Pero hubiese terminado siendo demasiado ecléctico si no había cosas estrictamente de metal quizás. Ya con la distinción de géneros de hoy en día es imposible. Pero creo que lo fundamental está, y también creo que, más allá de la satisfacción personal, es un tributo merecido a toda esa gente que vivió la época heroica del rock uruguayo, porque afortunadamente hoy el rock en Uruguay es un fenómeno masivo. El metal no. Y no sé si sería bueno que llegara a serlo, eso no lo tengo claro. Pero sí porque tuviera igualdad de oportunidades, eso es por lo que siempre he peleado. Pero afortunadamente el rock en Uruguay es masivo, y me parece bárbaro. No sé cuanto durará, pero me parece bien.

Volviendo al libro, es una forma de recordar y dignificar el trabajo de montones de músicos, de gente que tuvo que ver en toda esta historia y para el público más joven sepa lo que hubo antes.

Lamentablemente, este es un país en donde la memoria se pierde muy fácilmente. Es una idea de dar constancia de lo que pasó, de no dejar que sé reescriba la historia, porque al final parece ser que esto no existió, porque lo importante eran otras cosas. Esto no es así.

Se trata de dignificar el trabajo de mucha gente que lo hacía por vocación, porque le gustaba y amaba esto.

R: – ¿Ya está disponible en toda Latinoamérica el libro?

DR: Supongo que sí. Se puede encargar online en la página web de Zona de Obras (http://www.zonadeobras.com ) Ahí se puede comprar. Supongo que en Argentina hay distribución, pero esto sale a través de SGAE, que es la sociedad de autores [de España], como sería AGADU en Uruguay o SADAIC en Argentina. Las sociedades de autores tienen convenios. Yo no sé si a AGADU aquí le interesa, pero yo creo que sería interesante. No sé el tema de la distribución de ese libro. Es un volumen grande, habría que mirar el tema de los costos. Quizás algún libro se quede en Uruguay, no lo sé. Si algún Rey Mago deja alguno y se queda… (risas) Me encantaría que la gente pueda tenerlo, que los músicos y la gente que aparecen ahí puedan verlo, que vean que lo que hicieron no se perdió. Que está ahí.

R: – Cambiando de tema, te quería preguntar, ¿allá en España alguna vez trabajaste con alguna banda como manager?

DR: Sí. De hecho hoy en día trabajo como manager, pero de artistas que nada tiene que ver con el metal o con el rock. Yo empecé en el año ’90 siendo manager de Chopper, y terminó siendo una de las bandas fundamentales del metal en el Uruguay; una de las tres o cuatro fundamentales. Fui muchos años manager de Chopper en paralelo a mi carrera periodística. Yo siempre traté de que no se mezclaran las cosas, pero bueno, se conoce mucha gente. Me ofrecieron ser manager de muchas otras bandas en aquella época en el Uruguay y yo siempre dije que no, hasta que surgió El Peyote Asesino.

Cuando vi a El Peyote Asesino dije «este grupo trajo los 90’s a Uruguay». Tenía el crossover, tenía componentes de metal, pero no era solamente metal. Eso fue en el año ’95, y en ese año yo me fui a España. Lamentablemente, yo pude ser manager de ellos durante unos meses, y El Peyote Asesino llegó a ser muy grande. Dejé Chopper, si bien seguía en contacto con ellos, y hacía cosas con ellos desde allá.

Lo que sucede es que luego Fernando Santullo -el que fue cantante de El Peyote Asesino– formó Kato y se fueron para Barcelona. Me pedían que fuera su manager y yo les decía que no, y me insistieron, entonces dije, «bueno, acepto, pero solo puedo hacer determinada cantidad de cosas. No puedo dedicarme por completo porque mi vida ha cambiado, tengo hijos, tengo un trabajo. Es distinto».

Entonces empecé a trabajar con Kato, y gracias a los contactos que tenía de muchos años allá en Argentina, afortunadamente pude hacer que tocaran con Attaque 77 a través de Mundy Epifanio, que es el manager histórico de Riff, Los Violadores, un manager amigo mío de hace veinte años.

Pudimos tocar con Attaque, luego pudimos telonear en Europa a Anthrax y a Napalm Death, que fue una gran experiencia para un grupo uruguayo. Aparte, Kato no es estrictamente una banda de metal, aunque tiene elementos. Luego Kato se disolvió. Fernando está trabajando en un material solista, y los demás han seguido trabajando en sus cosas. El trabajo que yo hice con Kato no estuvo nada mal, porque fijate qué grupo uruguayo pudo tocar en Europa con artistas de ese calibre. Eso estuvo muy bien.

Y actualmente, como te decía antes, uno puede ser periodista musical pero tal vez no termines trabajando estrictamente de eso: la editorial de la Popular 1 sacó otra revista de otro tipo de música, me ofrecieron trabajar de coordinador de esa revista, lo agarré, y posteriormente a eso, un amigo que era cliente y se anunciaba en la revista me llamó para trabajar con él. Y hoy en día es mi socio. Tenemos una agencia de booking y management, y llevamos como veinte artistas internacionales para España.

R: – ¿Y de qué género musical es?

DR: Es música electrónica, música de baile. Él [socio] también viene del mundo del rock. Esa es la gran escuela. Venir del mundo del rock o del mundo del metal, te da unas tablas y una disciplina que son fundamentales. Trabajamos con otro tipo de artistas, pero es música y está muy bien.

R: – Teniendo en cuenta tu experiencia en ambos medios, cómo describirías la manera de trabajar allá en España con la manera de trabajar de acá?

DR: Es muy diferente. España es un país de 43 millones de personas, y la ciudad donde yo vivo que es Barcelona, tiene toda la población de Uruguay. Creo que España es la décima economía del mundo, y eso significa que hay mucha gente, y en términos generales, hay gente con dinero. Eso te sitúa en la avenida principal de lo que sucede en todos los aspectos, y en lo que respecta a la música estás ahí. Eso significa que todos los grupos que hacen giras mundiales pasan por ahí. Además, Barcelona es una ciudad que gusta mucho, a los grupos les gusta y empiezan su gira mundial allí o son fechas muy marcadas que les gusta hacer. Eso te permite ver de todo. Hay una industria discográfica. Si bien la piratería es una cosa que afecta a todo el mundo, hoy en día es un fenómeno global, es muy difícil. Pero a este tipo de música no le afecta tanto en este momento. Entonces es diferente.

En España me han dicho, «Daniel, hay entrevista con Angus Young y Brian Johnson de AC/DC en Paris, y te vas a Paris a entrevistarlos», y fui. Para mí fue uno de los sueños de mi vida, una hora para mí solo con Angus Young y Brian Johnson. Cuando me dijeron «hay entrevista y cena con Scorpions en Berlín», otro de mis sueños. S bien Scorpions hoy en día es bastante penoso lo que hacen, pero bueno, son Scorpions y estás cenando con ellos. O por ejemplo, gracias a un gran amigo que trabajaba en Sony en España que me dice «es la reunión de los Black Sabbath originales en Birmingham» eso fue en el ’97, «Sos el único periodista de España y de Sudamérica que va a ir», y fui invitado. O ir a Bélgica y te dicen «entrevista con Rob Halford de Judas Priest« Estoy yo solo con Rob Halford. Esas son las oportunidades.

Eso hoy en día ha bajado mucho, antes los viajes eran faraónicos, los presupuestos de promoción y difusión ahora han bajado mucho, y ahora se trabaja mucho con e-mail y con teléfono. Yo he hecho centenares de entrevistas de phoners, pero eso sigue estando, te permite tener acceso.

Es muy diferente porque hay mercado. Una discográfica en Uruguay difícilmente tenga presupuesto para invitar a un periodista de Brasil o Argentina a ver la presentación del disco de Rey Toro, Crepar, o cualquier grupo de los que están acá. Es muy diferente, porque se manejan otros presupuestos, hay menos gente, y hay menos poder adquisitivo. Luego el trabajo es el mismo, pero [allá] las oportunidades son mucho mayores.

R: – Has tenido la oportunidad de ir a ver montones de shows como estabas diciendo hace un rato, ¿cuál considerás completamente inolvidable?

DR: Montones. Empecemos por el principio. De Uruguay tuve la suerte de ver los primeros shows de metal que hubo en este país. Pude ver a Alvacast cuando empezaron, a Cross, a Ácido, Graf Spee, Angkor Vat, Alto Voltaje

R: – La cantidad de público que iba en ese momento era reducida, ¿no?

DR: Era menor. En aquella época había un público muy militante, había gente que venía de antes, de fines de los ’70, del hard rock, de grupos como Luz Roja, Crisol, Danger Four -los que hacen covers de The Beatles-eran un grupo de heavy metal en aquella época. Los llegué a ver. Ácido fue la primera banda que tenía estética heavy, y luego vino Cross. Estamos hablando del año ’84, antes de que terminara la dictadura. Luego vino Alvacast, pero había más grupos: Moby Dick, Nostradamus, Paddok, Delirium Tremens, Shock, Graf Spee, Angkor Vat, Inner Sanctum, Alto Voltaje, tuve la oportunidad de ver a todos ellos.

El grupo que llevaba más gente al principio era Cross. Alvacast eran muy buenos, muy profesionales. Fueron los primeros profesionales que hubo en este país, y no solo de metal, eran los más profesionales de todo, pero Cross era el grupo que llevaba más gente. El problema de Cross es que tenía mucha inestabilidad interna, y eso frustró su carrera creo yo, aparte de los factores externos. Pero Marcelo Frampton para mí era el tipo más talentoso que había en este país. Se reunió Cross hace poco, y me alegra que haya ido muchísima gente.

Después, el grupo que subió un escalón más fue Chopper. Ellos llenaban La Factoría, eran muy populares. Luego me fui. Pero eso para mí hoy en día es lo que casi tiene más valor.

Luego en Argentina pude ver cosas increíbles y estar en situaciones increíbles. Pude ver a Black Sabbath con Dio. Eso para mí fue una de las cosas más increíbles que vi en mi vida. Pude ver a Pantera presentando «Vulgar Display Of Power», a Sepultura presentando «Chaos AD», los Monsters of Rock, vi a Ozzy Osbourne, a Kiss… Pude ver a Metallica en Buenos Aires, a Megadeth, Alice Cooper… No me acuerdo de todas las cosas que vi… Tuve la suerte de ver la «época dorada» de Argentina… Y también porque yo tenía amigos en lo que era lo mejor del metal argentino: Rata Blanca, Hermética, Horcas, Lethal, Alakrán, Kamikaze… Todos esos grupos los pude ver. Vi a Alvacast tocar en Obras. Fui el único periodista de Uruguay que fue a ver a Alvacast en Obras.

R: – Además la respuesta del público fue buena con Alvacast, ¿no?

DR: Sí, sí, sensacional. Yo escribí la crónica de ese concierto. Estaba muy emocionado. Fue muy bueno lo que sucedió.

Después, en España, ha sido increíble, uno de los mejores shows que vi y que disfruté fue Fear Factory presentando «Demanufacture». Además tengo muy buena relación con Dino Cazares, yo tenía acceso a backstage, tenía acceso al escenario e hice stage diving desde el escenario de Fear Factory. Ese día vi el futuro del metal delante de mis ojos. En el año ’96, los vi y fue increíble. Grandes shows.

En Inglaterra, la reunión de los Black Sabbath originales en Birmingham fue algo maravilloso. AC/DC por supuesto. Los vi dos noches seguidas en Barcelona, increíbles. Vi a Aerosmith con los Black Crowes, una banda de hard rock increíble, y ese fue otro gran show. Otro gran show fue Slayer, Sepultura y System Of A Down, los tres juntos. Buenísimo.

Y después otro tipo de cosas, un grupo de punk rock legendario de Nueva York, los Dictators, que ahí está Ross «The Boss», que estaba en Manowar. Es el grupo de él. Sensacional. Gran banda.

Después, grupos de metal… digamos power metal, he visto a Gamma Ray varias veces, a Helloween, a Blind Guardian varias veces, Stratovarius, a mí todos estos grupos no me gustan, pero bueno, los vi.. Vi a Cradle Of Filth, Kreator….

Por supuesto, he visto a Barón Rojo, tengo una gran amistad con ellos. Estoy trabajando en un libro sobre Barón Rojo autorizado por ellos. Esa es otra de las cosas que estoy haciendo.

R: – ¿Sólo vos?

DR: Sólo yo. Mmm ¿qué más? Centenares de shows… La reunión de Twisted Sister, eso fue increíble. Los vi y los pude entrevistar, fue maravilloso.. La reunión de Kiss, los originales, en el año ’96 los pude ver. Napalm Death un montón de veces… Pude ver a Soundgarden. Increíble.

R: – ¿En qué época fue lo de Soundgarden?

DR: En la última gira, la del «Down On The Upside», un show increíble, cosa rara de ver.

R: – Ya que entramos en el tema, ¿qué opinás de Audioslave, la banda de Chris Cornell con los ex-Rage Against The Machine?

DR: El primer disco me gusta, me parece que está bien lo que están haciendo, aunque me encantaría una reunión de Soundgarden, ni que hablar. Pero creo que no va a suceder.

R: – ¿Y entrevistas que consideres inolvidables? Entrevistaste a Ozzy, a Halford como me decías…

DR: Sí, otra de mis ideas en las que estoy trabajando es un libro de entrevistas. Tuve la suerte de entrevistar muchísima gente. De las grandes entrevistas que he hecho, Ozzy Osbourne ha sido una. Creo que fue un día mágico, porque a Ozzy Osbourne es muy difícil agarrarlo en un buen día.

R: – Claro, para un periodista es como llegar a lo máximo

DR: Sí, y eso lo pude hacer estando en Uruguay. Yo era muy amigo del que era su publicista, del que le llevaba la prensa a Ozzy Osbourne, y gracias a él pude entrevistarle. Fue por teléfono desde Uruguay, y después estuve con él.

R: – ¿Pero lo entrevistaste más de una vez?

DR: No, sólo una vez. Después lo he visto varias veces, con Black Sabbath también.

Dio, otra de las grandes entrevistas, lo entrevisté muchas veces.. Con Dio he estado frente a frente con él en persona, un tipo sensacional. AC/DC, a Angus Young lo entrevisté un par de veces. SepulturaMax Cavalera, esa es otra entrevista buena, Igor, Derrick Green… tengo una muy buena relación con Igor.

He entrevistado gente de Metallica, a Dave Mustaine de Megadeth muchas veces. Luego a todos los de Slayer varias veces, a Tom Araya, Jeff Hanneman, Kerry King, Dave Lombardo y también a Paul Bostaph. A gente de Anthrax… A Glenn Hughes… He entrevistado a todos los cantantes que han pasado por Black Sabbath alguna vez, Ian Gillan, Dio, Ozzy, Tony Martin, los que han grabado discos. He estado con Ritchie Blackmore, con Jimmy Page y Robert Plant. De lo que es Rainbow y Deep Purple un montón de gente, a Don Airey varias veces, a Steve Morse lo he entrevistado, a Gillan por supuesto… Montones.

renna2.JPG Daniel Renna junto a Dave Mustaine (Megadeth)

R: – Hablando un poco del Metal acá en Uruguay, ahora vas a producir un disco póstumo de Chopper, ¿podés contarnos más detalles? ¿De qué se trata?

DR: Esto tiene que ver un poco con el espíritu del libro. Evidentemente hay que vivir en el presente y con la mirada puesta en el futuro, pero creo que hay que saber de donde viene uno. Yo soy bastante enemigo del concepto uruguayo de la nostalgia y todo eso. Eso está bien para un ratito, para una conversación con amigos, pero ya está, y a veces aquí eso es algo endémico en todos los ámbitos. Pero a lo que me resisto es a que se reescriba la historia. Eso es muy importante. Hay una historia del metal en Uruguay.

En el caso de Chopper, yo estuve desde el principio con ellos, y si bien luego físicamente no estaba, estuve hasta el final, al tanto de todo lo que ha pasado. Este es un proyecto que yo tenía hace años. El grupo ya se había disuelto, pero hay mucha cosa grabada, mucha cosa que nunca ha salido.

Había Chopper antes del primer disco de Chopper. Gracias a casi todos los componentes del grupo, empezamos a buscar y a buscar, y se llegó a un bloque de unos treinta temas, de los cuales se ha reducido a veintidós. Son veintidós temas y más de cien minutos de música, va a ser un CD doble que es una retrospectiva. Es decir, empieza de lo último que grabó Chopper hacia atrás, hacia lo primero.

R: – ¿Son todos temas inéditos?

DR: Por lo menos hay trece temas que nunca nadie ha oído, que no están en ningún disco publicado oficialmente. Hay temas aparecidos en discos tributo, temas en vivo, temas de ensayos, demos, y otras cosas. Está la primera grabación de Fabián Furtado con Chopper, la primer grabación que él hizo. Él había hecho coros en el disco de Shock, pero la primera grabación de Fabián Furtado está ahí. Está lo primero que grabó en Chopper en los ’90. Se ha limpiado, porque la procedencia del sonido es de distintos estudios, de distintas épocas. Cassettes, cintas, son formatos que hoy en día no existen. Todo eso se ha remasterizado, y la idea es que salga en la primera mitad del 2007.

R: – ¿Y por cuál sello se va a editar?

DR: Estamos viendo eso, yo lo voy a producir, y estoy hablando con sellos ahora para ver cual de ellos lo va a distribuir. Yo creo que éste es un buen momento porque hay varios síntomas. Creo que a Rey Toro le está yendo muy bien, fue mucha gente a ver a Deep Purple y ellos estuvieron ahí. A la reunión de Cross ha ido mucha gente… Por otro lado, en otro estilo, Radical es una propuesta más arriesgada y le está yendo muy bien. A Crepar le está yendo muy bien en su estilo también, y hay más grupos, a muchos de ellos no los conozco. Aplanadora es otro grupo… Creo que hay espacio.

R: – Y muchos seguidores de Chopper que siempre estuvieron quedarían más que contentos con este material

DR: Chopper era muy popular, creo que es hacerle justicia a lo que fue la historia de Chopper, y es un documento histórico. Con la investigación del libro, han aparecido tantas cosas que tengo, y hay interés fuera de Uruguay, en Europa. Es decir, será un mercado muy limitado, muy pequeño, pero hay un interés en las cosas que se grabaron en Uruguay. Mi intención es también mover los hilos para que puedan salir más cosas, eso es un proyecto a medio plazo, hay discos de aquella época que no están en CD hoy en día. Salían en vinilo o en cassette, y esas piezas son muy difíciles de encontrar. Entonces, con ese material, la idea es que salga de forma oficial, y por supuesto las bandas de hoy en día que sigan creciendo. Yo me voy a ocupar de eso, porque tengo la fortuna de que lo he vivido, y tengo el material, y todos los contactos para poderlo sacar oficialmente si todo va bien, pero vamos a ver. El disco de Chopper es lo primero, porque era mi banda. Son mis amigos, y creo que el grupo se lo merece. Y el público de Chopper se lo merece.

R: – La gente se quedó esperando el tercer disco también en aquel momento…

DR: Claro, Chopper debió haber sido un grupo -como Alvacast también- de cinco discos. Es decir, de la primera formación antes de Fabián, había material para un disco. Ese material está, pero eso nunca salió y ahora va a aparecer. Hay cassettes que se vendían en disquerías pero de forma independiente, y en Europa hay gente que paga mucha plata por esos cassettes, pero eran copias muy limitadas. Eran los demos del grupo, entonces eso nunca salió. Luego salió el primer disco, y con la primera formación se empezó a trabajar en la

continuación del primero. Ese material va a aparecer también, demos de eso. Esos temas se llegaron a tocar en vivo, pero claro, el grupo se separó.

Quedaron Leo(Rodríguez)y Fabián, y ahí entraron Gabriel (Brikman) y Diego (García), y se trabajó en «Sangrando». Entonces hubo un cambio de estilo, y creo que en este álbum doble se va a ver la progresión de estilo, la transición, y hay como una lógica en los cambios, se podrá tener una visión global.

Entonces, hay [temas] de la época de «Sangrando», y después hay temas de lo que vino después de «Sangrando», lo que debería haber sido ese otro disco.

R: – Así que va a englobar todo…

DR: Todo. Y hemos tratado de respetar fielmente el sonido de la época. Creo que la gente lo va a entender, que en aquella época se grababa con otros medios, eso va a venir con un libro que estoy escribiendo, porque no es solamente la historia de Chopper. Complementa al libro del metal en Uruguay y del rock en Uruguay.

El primer demo de Chopper, quien lo mezcló y grabó fue Renzo, el de Los Tontos. Otros demos los grabó Ricky Musso, el de El Cuarteto De Nos. Los grabó él y los mezcló él. Hay canciones en las que los teclados los toca Juan Schellemberg. Tiene que ver con la historia del rock en Uruguay, todo eso va a ir acompañado con anécdotas, de todo. Además, creo que es un proyecto muy lindo que va a hacer justicia al nombre de Chopper, y creo que va a cerrar un capítulo. Esa es la intención.

renna4.JPG Renna junto a Chopper

R: ¿- Qué te parecen las bandas nuevas en las que están Fabián y Gabriel, es decir, Rey Toro y Radical respectivamente y qué pensás del futuro de ellas?

DR: Creo que son dos propuestas muy distintas. Empecemos con Fabián. Rey Toro empezó siendo un proyecto paralelo a Chopper, cosa que en su momento quizás no se entendió. Yo entiendo a Fabián, a Chopper le pasó lo mismo que a Alvacast antes. Llegó al techo del metal en Uruguay.

Chopper ya en Buenos Aires había dado pasos muy importantes, se tocó en Cemento con lo mejor del metal argentino. Chopper tocó con Glenn Hughes, con Barón Rojo, con Malón, con A.N.I.M.A.L., y tocó en Argentina.

El primer Chopper, antes de grabar el primer disco, tocó en la presentación del disco de Lethal en Halley, que era la meca, ahí había tocado Alvacast con Rata Blanca. Alvacast al principio, nos ayudaba muchísimo, nos abrió muchas puertas.

Entonces, Chopper ya había tocado techo, había tocado con Ratos De Porao, había tocado en Uruguay, Brasil, Argentina.

Se llegó a hablar de que el disco («Sangrando») iba a salir en España, yo había hablado para hacer gira en España, todo eso estaba. Yo decía «bueno, muchachos, yo estoy en España, vamos a dar el salto». Hay hasta anuncios de prensa en España. Pero luego las cosas se complicaron. Si lo pude hacer por Kato, lo podría haber hecho perfectamente por Chopper.

Chopper llegó a un techo. Eso significa que no se podía tocar más de lo que se tocaba, este es un mercado muy pequeño. Fabián tenía necesidad de hacer otras cosas. Lo empezó a hacer, y me parece bien. Viéndolo en perspectiva, me parece bien porque Rey Toro empezó a tomar forma.

Luego llegó la tensión interna porque era un grupo con gente muy talentosa, pero con egos muy grandes, y es complicado. Entonces, Fabián abrió otra válvula de escape y me parece bien. Rey Toro fue creciendo al punto en el que estamos hoy. Ha crecido muchísimo para lo que es el metal aquí. Ha tenido actuaciones importantes como es el Pilsen Rock, con Deep Purple también, con Rata Blanca. Creo que Fabián está canalizando mucho lo que era el público de Chopper. Fabián cuando entró a Chopper le cambió el motor. Si Chopper era una moto, Fabián le metió más cilindrada, le metió otra cosa, y Chopper fue lo que fue. Estoy muy contento con lo que está haciendo Fabián.

R: – ¿Te gusta el disco que sacaron?

DR: Sí, sí, me gusta mucho. Es mucho más moderno en algunas cosas, en algunas no, pero capta otro sonido. Me parece muy bien lo que está haciendo. Además, en mi opinión, Fabián es el mejor frontman de metal que ha dado este país en toda su historia. Yo a Fabián lo conozco desde que probó en Chopper, y nosotros dijimos «este es el cantante que queremos». Y Fabián se formó, aprendió a ser el mejor cantante, aprendió a ser el mejor frontman de este país en lo que es el metal y está en una situación interesante de poder ser un profesional de esto si cuida su carrera. Esa es mi visión personal. Además, creo que la propuesta de Fabián es mucho más abierta, él está captando el público de Chopper que creo que le sigue.

R: – Y otro nuevo público que nunca vio a Chopper…

DR: Y me parece muy bien. La propuesta de Gabriel no es antagónica. Ni se opone a lo que está haciendo Fabián, ni mucho menos. Ni compiten creo, no tienen punto de comparación. Creo que Gabriel con Radical está haciendo lo que él siempre quiso hacer, que es música extrema, que es lo que le gusta, porque Chopper tenía elementos de música extrema.

R: – Sí, Gabriel y Diego acentuaron más el elemento caótico de la banda…

DR: Y ya de antes lo empezaban a tener. Se va a ver en el disco la transición, hacia donde iba el grupo. Y creo que Gabriel está haciendo la música que le gusta. Creo que la propuesta de él va para otro lado, para otro público. Creo que es una propuesta muy de vanguardia para lo que se ha hecho de metal en Uruguay. Yo espero que le vaya bien. Creo que le va a ir bien. Creo que Gabriel no apuesta a grandes multitudes, sino a un desafío a que la gente escuche sonidos nuevos, y una propuesta nueva. No hay antagonismo, ni hay ruptura, yo creo que son dos planteamientos distintos, y creo que pueden compartir una franja de público, pero pequeña. Muestran parte de lo que era el sonido de Chopper de «Sangrando», que ahí está el embrión de lo que hace Fabián en Rey Toro, como lo que hace Gabriel en Radical, pero no lo veo como propuestas que compiten, ni lo veo como propuestas antagónicas. Yo les deseo mucha suerte a los dos. Los dos son mis amigos.

R: – Ves a alguna de las dos bandas con posibilidades de salir al exterior?

DR: Las dos, pero en situaciones distintas quizás. Desde un punto de vista de mercado, yo a lo de Fabián lo veo como una propuesta bárbara para el metal en Argentina. Los dos tienen una dificultad para el mercado internacional, y es que las dos propuestas son en castellano, entonces eso dificulta. Ahora, habría que preguntárselo a ellos, hasta donde quieren llegar.

Es decir, ahora el techo en Uruguay es un poco más alto porque el rock es masivo, y en el caso de Fabián, probablemente su intención es llegar a más sectores de público, y creo que hay espacios como para que pueda hacerlo y pueda crecer más.

Ahora, no creo que esa sea la intención de Radical. Yo pienso que si mucha gente compra tu disco, y si uno es honesto consigo mismo, cuanto más lo compren mejor. Esa es mi opinión. No sé cuál es la opinión de ellos. Pero bueno, en ambos casos, para dar un salto al mercado internacional es complejo, no es tan fácil.

R: – Y en el caso de que ambas bandas hicieran discos en inglés, como sonido, como propuestas, ¿qué posibilidades creés que tendrían?

DR: Yo no veo problema en ninguno de los dos casos. Lo hacen bien. Supongo que por eso Fabián ha hecho una versión del tema de Depeche Mode en el primer disco, lo cual me parece un acierto. Ahora claro, esto es lanzar una botella al océano. Hay tantos grupos, tan buenos, de tantos países… Pero yo creo que hay que intentarlo.

R: – ¿Qué visión tenés del metal uruguayo actual? Aparte de Rey Toro y Radical, has escuchado otras bandas? ¿Qué te parecen las propuestas?

DR: La gente de Crepar me ha mandado su disco, es otra propuesta completamente distinta de lo que estábamos hablando, creo que está muy bien. Después he escuchado cosas de Aplanadora, que me contactaron también.

R: – Sí, ahí toca un ex-Radical, Santiago Cabakián…

DR: Así es, es un ex-Radical. Eso es lo que he escuchado del metal [uruguayo] actual. Sé que hay más bandas, por supuesto, pero no me han llegado a España. Y eso también demuestra muchas cosas de la mentalidad, de querer salir o quedarse. Yo he ayudado siempre a todas las bandas por igual, menos a una que es Chopper, porque nunca presenté un tema de Chopper en la radio. Nunca presenté en la televisión a Chopper. Y nunca escribí nada de Chopper mientras escribía en este país, porque era su manager. No me parecía correcto. Saqué un disco en el ’94 que se llamaba «Metal Uruguayo Revisitado», y ahí entraron un montón de grupos. Yo [estoy] encantado de apoyar a todas las bandas, como apoyé a Kato en su momento. Lo puedo hacer. Eso no es garantía de éxito ni mucho menos, pero puedo hacer que los discos lleguen al lugar correcto. Ahora, a partir de allí, ya no depende de mí. Sí conozco los lugares y la gente importante con la que se puede hablar en este negocio, pero en esto para ir a golpearle la puerta a alguien importante, tenés que llevar un muy buen producto, porque sino estás quemando la oportunidad. Porque si vos llevás algo que no está muy bien, el día de mañana vas a volver con otra cosa y no les va a interesar. Entonces, los grupos hay que hacerlos con muy buen nivel, el mercado aquí está muy bien, la escena aquí está muy bien, pero esto es el underground. Si el metal es el underground del rock en el Uruguay, Uruguay es el underground en el mundo. Esto es sin ningún complejo. Esto es el tercer mundo. Yo no me avergüenzo de donde vengo. No tengo ningún problema, pero hay que ser realista, y yo te digo que el talento no tiene fronteras, y afortunadamente hoy en día hay más medios. Si Alvacast, Cross, o Chopper hubieran tenido al principio los medios que hay hoy en día…

R: – Hubieran llegado mucho más lejos sin dudas…

DR: Alvacast manejó muy bien su proyección, pero se llegó a un punto en el que ellos necesitaban el apoyo de una industria, de una discográfica, etc. Pudieron tocar [en Canadá]en un circuito muy reducido, y eso tiene su mérito. Mantuvieron el grupo todo lo que se pudo, y luego la cosa se disolvió. Pero había interés de un sello americano, eso es verdad.

R: – Incluso grabaron en inglés…

DR: Sí, grabaron en inglés, en realidad es el «Inocente…» grabado en inglés. La propuesta de Inner Sanctum fue de las más inteligentes, ese disco estaba bien para el mercado de afuera. Yo lo que diría es que hay que perseverar. Hay que creer en lo que uno hace. Hoy en día aquí hay muy buenos músicos, la creatividad no tiene nada que ver con el país en donde vivís.

R: – Quizás puede ser también por la mentalidad que tiene mucha gente acá, mentalidades como no llegar a más público porque sería como «venderse» y ese tipo de cosas…

DR: En mi situación, debería estar tapado de demos de Uruguay, y la única gente que me ha contactado son evidentemente Rey Toro y Radical porque son mis amigos, Crepar porque tengo buena relación con ellos, y Aplanadora porque viene a través de Radical al haber un ex-integrante, esa es la única gente de Uruguay que me ha contactado para cosas del metal, nadie más. Y no porque sea yo, podría ser otra persona con otro nombre en la misma situación. Es decir, hay gente que yo les mostré una banda y me preguntan «¿de dónde son?», Les respondo «de Uruguay», y me dicen «que bien». Eso es un pequeñísimo primer paso, pero después está lo complejo. [Para] mover un disco afuera, hay toda una serie de cosas que son complicadas, pero hay que hacerlo. Si no se intenta nunca se va a llegar.

R: – Bueno, ya que estamos en el tema, y desde tu experiencia, qué consejos le darías a una banda de acá para darse a conocer al exterior?

DR: He tenido la fortuna de vivir más de veinte años de metal en este país, entonces pude ver casi todo, y todos los grupos en distintas épocas se encontraron los mismos problemas. Este es un mercado pequeño, no hay mucho dinero. Partiendo de esa base, eso va en contra, pero eso no tiene nada que ver con el talento ni con la actitud. En todos los sitios que son pequeños hay muchas envidias, rivalidades, y la torta no es tan grande. Simplemente, hay que creer en lo que uno hace, no fijarse en lo que está haciendo el grupo de al lado, olvidarse de eso. Sí, la gente sabe que yo fui manager de Chopper, pero yo empecé colaborando con Alvacast, y no tengo reparo en decir lo bien que lo hacían, lo profesionales que eran. O decir lo buenos, lo populares que eran los de Cross, lo talentoso que es Marcelo, y así con más grupos. Yo creo que todo eso suma. Luego que a cada uno que le vaya como le tenga que ir. Por eso digo que hay que tener paciencia, prudencia y perseverancia. Yo nací en Uruguay, y pude ver cosas que nunca pensé que iba a ver, y estar con gente que nunca pensé que iba a estar, y poder vivir de la música.

R: – Es que algunos llegan a tener esa actitud de pensar que no van a llegar a nada por ser de Uruguay, lo cual no quiere decir que uno sea inferior…

DR: En absoluto. Sí, es más difícil, pero no imposible. Esto depende de un montón de factores, de lo que le pueda pasar a cada uno. Yo creo que hay que ser honesto con lo que uno hace, estar concentrado en lo que uno hace, en el «aquí y ahora». El futuro no existe: vendrá. Y el pasado está atrás. Después pasará lo que tenga que pasar.

R: – ¿Tenés algún disco favorito de metal Uruguayo y de metal internacional?

DR: ¿De metal uruguayo de todas las épocas?

R: – Sí, uruguayo e internacional también.

DR: La definición es un poco amplia. Te diría que el primer álbum de Cross, «Solo Quiero Salir De Aquí» es mi favorito, vendría a ser uno de mis favoritos de rock uruguayo. Creo que «Inocente…» de Alvacast está muy bien. Evidentemente los dos de Chopper, aunque no puedo ser muy objetivo con esos discos. Esto es una discusión muy divertida, hay gente que le gusta más el primero y otra gente que le gusta más el segundo. Es como si te gusta más «Back In Black» o «Highway To Hell», creo que los dos son muy buenos discos. «Frozen Souls» de Inner Sanctum es un gran disco. Más hacia aquí, recuerdo que el disco de Bacteria, «Metal», me gustó mucho. Después, aunque no sean estrictamente metal, Motosierra me gustan mucho.

R: – ¿Qué te pareció el último de Motosierra comparado a lo anterior?

DR: No he tenido la posibilidad de escucharlo todavía. Creo que el primer disco de El Peyote Asesino es muy importante, abrió muchas cabezas. Después, -evidentemente no era metal- pero en «Ideación», Psiglo, estaban haciendo cosas que estaba haciendo Deep Purple en la época. Ese es un gran disco. Esos te diría que son mis favoritos. Después hay muchos que me gustan. El disco de Eclampsy («Extreme Feelings»), ese es un buen disco, una buena banda de doom/death metal.

Internacionales de todas las épocas es muy difícil para mí. Te puedo decir los grupos que me hayan marcado. Evidentemente, Black Sabbath para mí es fundamental. Toda la época de Ozzy Osbourne completa, la época de Dio es muy buena también. Metallica por supuesto, «Ride The Lightning» y «Master Of Puppets» para mí son increíbles. Led Zeppelin por supuesto. «Physical Graffiti» es una obra maestra.

AC/DC ni hablar, te diría que de Bon Scott todo, y de Brian Johnson por supuesto «Back In Black». Los últimos me gustan mucho también. Judas Priest, te diría casi todo. Slayer por supuesto. Pantera es fundamental. Sepultura, Fear FactoryIron Maiden es otro clásico.

De cosas más modernas, Strapping Young Lad me gusta mucho. Black Label Society. Trivium no está mal…

Me gustan los grupos que tienen canciones, esa es una de las cosas que pienso que faltan en el metal actual. Hay muchos grupos extremos muy buenos, pero si le decís a la gente que te diga cinco canciones de ellos, no sabe. Lo que te convierte en clásico son las canciones. Evidentemente, yo no soy de la idea de que porque tengas un pedal de distorsión y un Marshall vas a hacer buenas canciones. Podés hacer buenas canciones, hagas el estilo de música que hagas.

R: – Ya que nombraste a Trivium, ¿qué te parece toda esa movida metalcore que se generó en Estados Unidos luego del estancamiento del nu metal?

DR: Creo que son buenos. El chico que canta (Matt Heafy) es muy talentoso, y canta muy parecido a Hetfield en el último disco, pero es un grupo al que le falta un poco todavía.

R: – ¿Pero es el único que te gusta del género?

DR: No. Creo que Killswitch Engage están bien, son de Boston. A mí, americanos me gustan System Of A Down, creo que son muy talentosos, lo que pasa es que son demasiado eclécticos. Yo los centraría, pero esa es mi opinión. Luego en el metal norteamericano hay gente más clásica como Nevermore, Iced Earth, esa gente es muy clásica, y los he visto, pero eso te diría que no es nada nuevo. Hoy en día en el metal no hay grupos que sean grandes.

Yo creo que había hard rock, o sea, había metal antes del metal, había cosas que lo influenciaron y que hicieron que el metal existiera. Para mí la primera banda de metal fue Black Sabbath. En el año ’70 salió «Black Sabbath», «Paranoid» y el «In Rock» de Deep Purple, y esa es la escuela. Hay gente que incluye el primero de Uriah Heep, yo no lo se. Si ya metemos en la discusión a MC5, The Stooges, y toda la historia de Detroit, ahí ya está complicado.

Pienso que un gran disco de cambio fue «Sad Wings of Destiny» de Judas Priest en el ’76, esto ya era otra cosa más moderna. Judas Priest en los ’70 ya era la vanguardia. Creo que otro gran disco de cambio fue «Kill ‘Em All» o «Ride The Lightning». Ahí cambió todo. Y después creo que con Pantera con el «Vulgar Display Of Power»… y más grupos. Esto fue hasta la mitad de los ’90. Después se jodió la historia porque vino el nu metal.

R: – Y cuando se quebró lo del nu metal todo quedó ahí, ya no hay mucho interés, lo digo por la parte mainstream…

DR: Claro, la parte mainstream. Sí, eso llegó a ser grande, pero como le pasa siempre al rock, hay modas. La gente le compró millones de discos del álbum negro a Metallica y escuchaban otra cosa. O Megadeth. El metal puro fue moda en los ’80, en los ’90 fue moda pero en menor grado, ahora ya no hay moda. El metal está en el underground de nuevo. Los grandes, Ozzy Osbourne llena estadios, hace el Ozzfest

R: – Pero hay muchas bandas nuevas que son excelentes, pero no aparecen aquellas que puedan impresionar de tal manera que puedan lograr ser tan grandes como ellos…

DR: En mi opinión no la hay. Yo pensé cuando vi a Fear Factory, «esto es el futuro», pero después se volvieron a copiar a sí mismos.

R: – También hubo un tema de que en plena época nu metal, tanto Fear Factory con «Digimortal» como Machine Head con discos como «Supercharger» cayeron un poco en eso también…

DR: Sí, escuchás el primer disco de Machine Head, «Burn My Eyes», y también decís «este es el futuro», luego no sucedió. En la época nu metal, Korn estaba en una multinacional y vendía millones. Los Deftones son otra historia, no los metería tanto ahí. Afortunadamente eso pasó.

Por otra parte, en Europa, se es muy conservador. El metal europeo bajo las influencias tanto de Rainbow como Iron Maiden y Judas Priest, dan lugar al power metal europeo, que es distinto al power metal americano. Hablando de power metal europeo, evidentemente Helloween son los padres y son los mejores por lejos de todos los demás, pero eso ya está hecho, y eso vende muchísimo.

Y ahora también está la onda gótica. Está Evanescence, Within Temptation, o Lacuna Coil -que son italianos y son muy buena gente- pero el tema gótico es otra historia, ¿no? Pero no hay un grupo que sea bandera, ese grupo que te cambia la vida.

R: Lo que alguna vez fue Pantera, Metallica…

DR: Pienso que hace diez años que no hay, en mi opinión. Ahora, si vamos al hard rock, bueno, salió The Darkness, fue el último grupo nuevo inglés, vendieron 600.000 discos en Estados Unidos. Lo que pasa es que como es una banda un poco divertida, aunque tienen riffs, y buenas canciones, eso juega en su contra porque la gente no se los toma en serio. Ahora hay otro grupo de hard rock muy bueno en Inglaterra que se llaman The Answer, ese es un gran grupo, pero eso ya se hizo. Igual ahora hay un nuevo movimiento de bandas que están retornando el clásico rock inglés, y en Inglaterra se está moviendo algo… Creo que Estados Unidos está muy bien, tiene a Mastodon, están en una compañía grande, son una gran banda.

R: – Sí, pero por eso digo, ellos están en una compañía grande pero no son masivamente conocidos…

DR: Eso es lo que es la industria. Judas Priest volvió a tener contrato con una multinacional cuando volvió Halford, sino no lo tenía. Iron Maiden había dejado de tener distribución en Estados Unidos, aunque ahora han tenido el éxito más grande que nunca allí con este nuevo disco. Metallica sí sigue en una compañía grande, Ozzy Osbourne también, AC/DC también.

R: – Claro, los clásicos..

DR: Sí, Aerosmith, Motley Crue, todos esos siguen estando. Pero por ejemplo, Kiss ya no está en una compañía grande, y son Kiss. Entonces es complejo. Pero el metal siempre va a estar, siempre se va a reinventar… Por ejemplo el jazz no es mainstream, pero nunca dejará de estar, nunca dejará de haber [jazz]

Espero que surja ese grupo que nos vuele la cabeza a todos, que haga algo nuevo, que nos lleve un paso más adelante. Pasó en los ’90. Y en esta década, sí, hay un montón de cosas extremas en el underground que son muy buenas- pero yo sostengo que a Children Of Bodom o a In Flames, los pongo al lado de Slayer una noche, y esta gente no tiene nada que hacer. Sigo sosteniendo que Slayer son insuperables hablando de lo extremo. Los he visto al lado de veinte mil grupos, y nadie lo hace como ellos. Pero [ese grupo] puede salir. He visto a Slipknot y todo lo demás, pero la última vez que pensé que vi el futuro fue con Fear Factory y Strapping Young Lad, porque son gente muy talentosa y vienen de hacer canciones. Es muy extremo, pero hay canciones. Esperemos que aparezcan esos grupos que te cambian la vida, y los que hacen que el chico o la chica que tiene quince años se compre el disco y ponga el póster en la pared.

R: – Aunque lamentablemente hoy en día muchos de los que tienen esa edad no pueden llegar a conocer muchas bandas del género a través de los medios más masivos… pero en general, a esa edad se escucha lo primero que nos llega…

DR: Sí, no es culpa de ellos, es lo que reciben cuando recién empiezan. Una cosa que quería decir es que los grupos nacionales tienen una gran función aquí, porque como no estamos en la avenida principal, difícilmente todos los grupos pasen por aquí, y probablemente no los veas pasar en tu vida.

El grupo uruguayo cumple una gran función de que por lo menos puede haber grupos buenos de calidad aquí. No se si vendrá Metallica, tal vez sí. Tal vez dentro de veinte años digan » nunca estuvimos aquí»Metallica o cualquier otro- pero apoyemos lo que tenemos.-

Jorge Patacas.

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Un comentario sobre «Entrevista: DANIEL RENNA»

  1. fernando

    ya se que estoy implicado pero que buena entrevista! Extensa, bien repreguntada y el Renna es el mejor entrevistado posible: bien informado, sin pretensiones, claro y con una implicacion brutal en el tema que no le hace perder la objetividad. excelente!

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